
El pasado domingo 28 de septiembre 2.008, el moto club Los Zorrones tenía una cita con el mundo de la competición, en el Gran Premio de Velocidad Ciudad de Logroño, organizado por el Moto Club Rioja, en los aledaños del Palacio de los Deportes.
A las nueve de la mañana empezaban los entrenamientos, y a partir de las once las carreras de scooters, supermotards, quads y por primera vez motos clásicas.
Los miembros de club Los Zorrones no madrugaron tanto, y quedaron a las diez en su sede social bar Roche II para tomar un café cargado y vencer la resaca de las fiestas Mateas, que finalizaron la noche anterior con la quema de la cuba. Después de esperar a los más rezagados, se organizaron para arrancar sus zorros y dirigirse en procesión al Palacio de los Deportes, pero durante el ejercicio de puesta en marcha de los motores, el Oso partió la palanca de arranque de su Metralla GTS, siendo necesario empujar la moto y a su dueño, para ponerlos en marcha.
Sin más percances, llegaron al circuito creando una gran expectación entre el numeroso público congregado, y comprobaron sorprendidos, que la eficiente organización, les había reservado un amplio recinto vallado para sus motos, con carpa, mesa y sillas, donde poder almorzar y disfrutar de las carreras cómodamente. Incluso les dejaron dar unas vueltas al circuito entre manga y manga. Además, multitud de nostálgicos y aficionados, recordaron viejos tiempos, curioseando y admirando las motos del club, durante toda la mañana.
De las carreras decir que Pere Auradel ganó en clásicas gordas y Antonio Irizábal lo hizo en 250 con el bigotudo riojano Ángel Varea en segunda posición.
Finalmente, a las tres de la tarde, Los Zorrones fueron a comer a un chino ¡Mira que son exagerados estos chinos! Pides un menú para dos y comen cuatro porque no paran de sacar platos y platos.








